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Los resultados anormales de una prueba de sangre prenatal podrían detectar cáncer en la madre

, por Linda Wang

Imagen del torrente sanguíneo de una mujer embarazada, que señala el ácido desoxirribunocleico (ADN) de la madre y el ADN del feto.

Las mujeres embarazadas se hacen pruebas de sangre de rutina para analizar fragmentos de ADN del feto y encontrar un número anormal de cromosomas (aneuploidia). En algunos casos, estas pruebas detectan aneuploidia en el ADN materno e identifican posibles cánceres.

Fuente: Ilustración creada por Nadia Jaber con Biorender.com

Las mujeres embarazadas se hacen pruebas de sangre prenatales de rutina para detectar en el feto trastornos cromosómicos, como el síndrome de Down. En casos poco frecuentes, esta prueba prenatal no invasiva (PPNI) da un resultado anormal o no concluyente que no se relaciona con el feto, sino con el ácido desoxirribonucleico (ADN) de la madre. 

Los nuevos hallazgos de un estudio de más de 100 mujeres que tuvieron resultados anormales en la PPNI en un feto de desarrollo sano indican que obtener estos resultados podría ser grave para la madre. Casi la mitad de las mujeres del estudio tenían cáncer, informaron los investigadores el 5 de diciembre en la New England Journal of Medicine.

La mayoría de estos cánceres solo se detectaron con imágenes por resonancia magnética (IRM) de cuerpo entero, una técnica que los médicos no suelen usar en el seguimiento de los resultados anormales de la PPNI. Por el contrario, con las pruebas diagnósticas estándar, como los exámenes físicos y las pruebas de sangre, muchos de estos cánceres no se detectaron.

“Estos cánceres se suelen ocultar muy bien”, comentó la coinvestigadora principal Amy Turriff, máster en Ciencias, del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano (NHGRI). “En nuestro estudio se descubrió que las pruebas de imágenes de cuerpo entero son esenciales para una evaluación adecuada de las mujeres que reciben estos resultados [anormales] en la detección del cáncer”.

“Espero que [estos hallazgos] aumenten la concientización sobre estos tipos de resultados y lo que se debe hacer para establecer el tratamiento adecuado”, comentó la doctora Neeta Vora, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, que estudia las pruebas genéticas prenatales y los cánceres maternos, pero que no participó en el estudio.

Confusión cuando los resultados de la prueba prenatal no invasiva dan anormales

Alrededor de 2 millones de mujeres en los Estados Unidos se hacen la PPNI cada año. En esta prueba de detección, disponible en el mercado desde 2011 y recomendada para todas las mujeres embarazadas desde 2020, se analizan fragmentos de ADN de la placenta (que representa el feto) que se desprenden en el torrente sanguíneo de la madre.

Pero como la sangre de la madre también contiene fragmentos de ADN que se desprenden de sus propias células, también es posible que la prueba detecte cambios anormales en el ADN materno. Poco después de que la PPNI estuviera disponible en el mercado, empezaron a surgir informes de hallazgos extraños por los fragmentos de ADN de un cáncer no diagnosticado en la madre.

“Los laboratorios de los Estados Unidos no presentan los resultados de la PPNI de una manera uniforme, lo que contribuye a la falta de claridad para los médicos que interpretan y dan seguimiento a los resultados que indican un posible problema en la madre y no el feto”, comentó una de las investigadoras del estudio, la doctora y máster en Salud Pública Padma Sheila Rajagopal, del Centro de Investigación Oncológica del Instituto Nacional del Cáncer (NCI).

“Algunos [informes de laboratorio] dicen ‘posible cáncer’. Otros dicen ‘resultado anormal’. Y otros dicen ‘resultado no notificable’”, agregó. “Lo que sucede al final es que el informe confunde a los médicos”.  

Los investigadores iniciaron el estudio IDENTIFY en 2019 para obtener más información sobre la relación entre los resultados de la PPNI y los diagnósticos casuales de cáncer en las mujeres embarazadas y para establecer el mejor método para evaluar a las mujeres que reciben un resultado de posible cáncer en la PPNI.

Diagnóstico de cáncer en estadio tratable

El estudio incluyó a 107 mujeres embarazadas o que habían dado a luz hace poco y que habían recibido resultados anormales o no concluyentes de la PPNI, sin que las pruebas fetales justificaran estos resultados. Las participantes se hicieron el mismo examen de detección del cáncer, que incluyó imágenes de cuerpo entero, un examen físico y varias pruebas de sangre.

Se descubrió que casi la mitad de las mujeres (52) tenían cáncer; los tipos más comunes fueron: linfoma (31 participantes), cáncer colorrectal (9 participantes) y cáncer de mama (4 participantes). También hubo otros tipos de cáncer, como cáncer de pulmón, cáncer de páncreas y cáncer de riñón.

De las 52 mujeres diagnosticadas con cáncer, 29 eran asintomáticas, 13 tenían síntomas que pensaban que eran por el embarazo o por otra causa, y 10 no habían reconocido los síntomas o se habían hecho pruebas que indicaron que no tenían cáncer. La mayoría de las mujeres con diagnóstico de linfoma tenían enfermedad en estadio temprano. En general, las mujeres con cánceres sólidos tenían una enfermedad más avanzada, pero la mayoría aún cumplía los requisitos para recibir un tratamiento con posible cura.

Las imágenes por resonancia magnética de cuerpo entero se usaron para las pruebas de seguimiento de 101 de las participantes. Se detectó posibilidad de cáncer en 48 mujeres, que luego se confirmó en todas. Seis mujeres recibieron un resultado positivo falso de la IRM y más tarde se descubrió que tenían lesiones benignas.

Solo 9 de las 52 mujeres diagnosticadas con cáncer tuvieron resultados anormales en el examen físico. Las pruebas de sangre de rutina no indicaron cáncer en ninguna de las participantes. Las pruebas de marcadores tumorales fueron anormales en 34 de las 52 mujeres que recibieron un diagnóstico de cáncer, pero estas pruebas también identificaron posibilidad de cáncer en 14 mujeres que no lo tenían.

Los investigadores identificaron un patrón de ADN (una combinación de ganancias y pérdidas en 3 o más cromosomas) que estaba presente en la sangre de la mayoría de las mujeres con diagnóstico de cáncer. De las 49 participantes que tenían este patrón de ADN, 47 tenían cáncer. Los investigadores plantearon la hipótesis de que las 2 participantes con este patrón de ADN en las que no se identificó cáncer quizás tengan un cáncer no detectado o que este se presentará después.

De las 55 participantes que no recibieron un diagnóstico de cáncer, 30 tenían afecciones no cancerosas que explicaban la presencia del ADN anormal y en 15 se confirmó que no tenían ADN anormal en la sangre después de hacer otras pruebas.

Los investigadores darán seguimiento durante 5 años más a las 10 mujeres restantes cuyos resultados anormales no se pudieron explicar.

“Mi esperanza es que identifiquemos con más claridad [a las mujeres embarazadas con] el riesgo más alto de cáncer para que reciban exámenes de detección del cáncer de inmediato que incluyan imágenes del cuerpo entero”, comentó Turriff. 

Identificación de patrones de ADN relacionados con el cáncer

La doctora Rajagopal indicó que es tranquilizador saber que muchos de los cánceres se detectaron cuando aún eran tratables.

“Eso es fundamental”, comentó. Pero señaló que el tiempo apremia: “Es necesario remitir a estas pacientes a un oncólogo incluso durante el embarazo”.

En los estudios se demostró que muchos tratamientos del cáncer son seguros para la mujer embarazada y el feto.

En un editorial que acompaña el estudio, la doctora Vora señaló que, en la actualidad, los obstetras no suelen pedir las imágenes por resonancia magnética de cuerpo entero y que el seguro médico tampoco las paga, sobre todo si la persona no tiene síntomas de cáncer.

Mientras tanto, la doctora Vora alienta a los médicos a trabajar en equipos multidisciplinarios, con oncólogos, radiólogos, especialistas maternofetales y genetistas reproductivos, para crear procesos de trabajo para evaluar a las mujeres embarazadas que reciben posibles resultados de cáncer de la PPNI. 

El estudio IDENTIFY sigue abierto y con inscripción de participantes. Los investigadores también buscan identificar y validar patrones de cambios en el ADN que ayuden a determinar el tipo de cáncer en las personas con resultados anormales en la PPNI. 

La doctora Vora advirtió que, aunque la PPNI detecte el cáncer por causalidad, no se debe usar para detectar posibles cánceres en mujeres no embarazadas debido al riesgo de daños accidentales, como el sobrediagnóstico y el sobretratamiento.

“Habría muchas consecuencias para el sistema de salud después si comenzamos a hacer exámenes de detección a las personas asintomáticas y sanas que tienen poca probabilidad de tener cáncer”, comentó la doctora Vora.

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