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Cáncer de próstata: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 26 de abril de 2013

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Información sobre los estadios del cáncer de próstata

Definiciones TNM

La detección de enfermedad metastásica asintomática en el caso del cáncer de próstata se ve afectada enormemente por las pruebas de estadificación realizadas. Actualmente, las exploraciones óseas con radionúclidos son las pruebas disponibles de mayor uso para determinar metástasis en el hueso, que es el sitio más común de diseminación tumoral a distancia. Los procedimientos de imágenes por resonancia magnética (IRM) son más sensibles que la exploración ósea con radionúclidos, pero no es práctica para evaluar todo el sistema esquelético. Algunas pruebas indican que las concentraciones séricas del antígeno prostático específico (APE) pueden predecir los resultados de la exploración ósea con radionúclidos en pacientes recién diagnosticados. En una serie, solo 2 de 852 pacientes (0,23%) con un APE de menos de 20 μg/l recibieron un resultado positivo de la exploración ósea en ausencia de dolor óseo.[1] En otra serie de 265 pacientes de cáncer de próstata, de 23 pacientes con un APE de menos de 4 μg/l ninguno tuvo un resultado positivo de la exploración ósea y 2 de 114 pacientes con un APE de menos de 10 μg/l tuvieron un resultado positivo de la exploración ósea.[2] El pronóstico es más precario en pacientes con compromiso de los ganglios linfáticos pélvicos.

Se puede discutir si se debe someter a todos los pacientes a una disección de ganglios linfáticos pélvicos (PLND) pero, en pacientes sometidos a prostatectomía radical retropúbica, el estado ganglionar se toma como algo habitual. En pacientes sometidos a prostatectomía radical perineal en quienes el valor del APE es de menos de 20 y la suma de Gleason es baja, hay pruebas crecientes que señalan que una PLND es probablemente innecesaria, especialmente para pacientes cuya neoplasia maligna no era palpable pero que se detectó mediante ecografía.[3,4] Una PLND sigue siendo el método más preciso para evaluar metástasis en los ganglios pélvicos y una PLND laparoscópica ha mostrado que evalúa con precisión los ganglios pélvicos y con tanta eficacia como un procedimiento abierto.[5] Se está evaluando la función exacta de la PLND para el diagnóstico y el tratamiento posterior, aunque ya se determinó que el tiempo de hospitalización después de una PLND laparoscópica es más corto que después de un procedimiento abierto. El factor determinante para decidir si cualquier tipo de PLND está indicado es si se puede alterar el tratamiento definitivo. De la misma forma, la biopsia preoperatoria de la vesícula seminal puede ser útil para pacientes con ganglios palpables que se consideran para una prostatectomía radical (a menos que tengan un puntaje de Gleason bajo), ya que el compromiso de la vesícula seminal podría afectar la selección de la terapia primaria y predice metástasis en los ganglios linfáticos pélvicos.[6]

En pacientes de cáncer de próstata clínicamente localizado (estadio I o estadio II), el grado patológico de Gleason y los valores enzimáticos de fosfatasa ácida prostática en el suero (aun dentro del rango normal) anticipan la probabilidad de invasión capsular, invasión de vesículas seminales o compromiso de los ganglios linfáticos regionales.[3] Un análisis de una serie de 166 pacientes de cáncer de próstata en estadios clínicos I y II sometidos a prostatectomía radical reveló una relación entre el puntaje de Gleason de la biopsia y el riesgo de metástasis ganglionar linfática que se descubre durante una cirugía. Los riesgos de metástasis ganglionares para pacientes agrupados por puntajes de Gleason de la biopsia fueron de 2, 13, y 23% para los puntajes de Gleason de 5, 6 y 8, respectivamente.[7]

Una ecografía transrectal (ETR) puede facilitar el diagnóstico al dirigir la biopsia de aguja; sin embargo, la ecografía depende de la persona que la haga y no evalúa el tamaño de los ganglios linfáticos. Más aún, en un estudio multiinstitucional prospectivo de ETR preoperatoria en hombres con cáncer de próstata clínicamente localizado que se pensó que eran aptos para una prostatectomía radical, se observó que la ETR no fue mejor que el examen digital del recto para predecir la diseminación extracapsular del tumor o el compromiso de las vesículas seminales.[8] La tomografía computarizada (TC) puede detectar ganglios excesivamente agrandados, pero define mal las características intraprostáticas;[9] por lo tanto, no es confiable para la estadificación de la enfermedad ganglionar pélvica si se compara con la estadificación quirúrgica.[10] Aunque la IRM se usa para detectar una diseminación extracapsular del cáncer de próstata, un valor pronóstico positivo de 70% y una considerable variación entre observadores son problemas que hacen incierto su uso rutinario para la estadificación.[11] Sin embargo, la ecografía y la IRM pueden reducir la subestadificación clínica y así mejorar la selección de pacientes para terapia local. Los datos preliminares de la IRM endorrectal en espiral para obtener imágenes de la próstata dan cuenta de una sensibilidad y especificidad más altas para identificar una enfermedad limitada al órgano y una enfermedad extracapsular.[3,12,13] La IRM es un instrumento inadecuado para evaluar la enfermedad ganglionar.

Hay dos sistemas de uso habitual para la estadificación del cáncer de próstata. El sistema Jewett (estadios de la A hasta la D) se describió en 1975 y se modificó desde entonces.[14] En 1997, el American Joint Committee on Cancer (AJCC) y la International Union Against Cancer adoptaron un sistema revisado de tumor, ganglios y metástasis (TNM) que emplea las mismas categorías amplias de estadificación T que el sistema Jewett, pero incluye subcategorías en estadio T; por ejemplo, un estadio para describir a pacientes diagnosticados por detección del APE. Este sistema TNM revisado es clínicamente útil y estratifica de manera más precisa a los pacientes recién diagnosticados. El AJCC revisó más a fondo el sistema de clasificación TNM en 2002 y, más reciente todavía, en 2010.[15] Ambos sistemas de estadificación se presentan a continuación y ambos se usan en este documento para abordar las opciones de tratamiento. Se publicó una revisión detallada sobre las polémicas acerca de la estadificación del cáncer de próstata.[16]

Definiciones TNM

El AJCC diseñó un sistema de clasificación TNM para definir el cáncer de próstata.[15]

Cuadro 1. Tumor primario (T)a
Clínica  
TXNo se puede evaluar el tumor primario.
T0No hay prueba de tumor primario.
T1Tumor clínicamente indetectable, no se puede palpar ni observar mediante imaginología.
T1aHallazgo histológico accidental del tumor en ≤ 5% del tejido resecado.
T1bHallazgo histológico accidental del tumor en >5% del tejido resecado.
T1cTumor identificado mediante biopsia con aguja (por ejemplo, debido un APE elevado).
T2Tumor confinado a la próstata.b
T2aEl tumor compromete ≤ de la mitad de un lóbulo.
T2bEl tumor compromete > de la mitad de un lóbulo, pero no ambos lóbulos.
T2cEl tumor compromete ambos lóbulos.
T3El tumor se extiende a través de la cápsula de la próstata.c
T3aDiseminación extracapsular (unilateral o bilateral).
T3bEl tumor invade la(s) vesícula(s) seminal(es).
T4El tumor está fijo o invade las estructuras adyacentes distintas de las vesículas seminales, como los esfínteres externos, el recto, la vejiga, los músculos elevadores o la pared pélvica.

aReproducido con permiso del AJCC: Prostate. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 457-68.
bEl tumor que se encuentra en uno o ambos lóbulos mediante biopsia con aguja, pero que no se palpa o detecta mediante imaginología, se clasifica como T1c.
cLa invasión hacia el ápice prostático o hacia la cápsula prostática (pero no más allá) no se clasifica como T3, sino como T2.

Cuadro 2. Patológico (pT)a,b
pT2Confinado en el órgano.
pT2aUnilateral, ≤ de la mitad de un lado.
pT2bUnilateral, compromete > de la mitad de un lado, pero no ambos lados.
pT2cEnfermedad bilateral.
pT3Diseminación extraprostática.
pT3aDiseminación extraprostática o invasión microscópica del cuello de la vejiga.c
pT3bInvasión de la vesícula seminal.
pT4Invasión del recto, los músculos elevadores o la pared pélvica.

aReproducido con permiso del AJCC: Prostate. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 457-68.
bNo hay clasificación patológica T1.
cLos márgenes quirúrgicos positivos se deben indicar mediante un descriptor R1 (enfermedad residual microscópica).

Cuadro 3. Ganglios linfáticos regionales (N)a
aReproducido con permiso del AJCC: Prostate. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 457-68.
Clínica
NXNo se evaluaron los ganglios linfáticos regionales.
N0No hay metástasis en el/los ganglio(s) linfático(s) regional(es).
N1Hay metástasis en el/los ganglio(s) linfático(s) regional(es).
Patológica
pNXNo se tomaron muestras de los nódulos regionales.
pN0No hay ganglios regionales positivos.
pN1Hay metástasis en el/los ganglio(s) linfático(s) regional(es)

Cuadro 4. Metástasis a distancia (M)a,b
M0No hay metástasis a distancia.
M1Hay metástasis a distancia.
M1aGanglio(s) linfático(s) no regional(es).
M1bHueso(s).
M1cOtro(s) sitio(s) con enfermedad ósea o sin esta.

aReproducido con permiso del AJCC: Prostate. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 457-68.
bCuando hay presencia de metástasis en más de un sitio, se usa la categoría más avanzada. La más avanzada es la pM1c.

Cuadro 5. Estadio anatómico/Grupos pronósticosa,b
Grupo T N M APE Gleason 
IT1a–cN0M0APE <10Gleason ≤ 6
T2aN0M0APE <10Gleason ≤ 6
T1–2aN0M0APE XGleason X
IIAT1a–cN0M0APE <20Gleason 7
T1a–cN0M0APE ≥10 <20Gleason ≤ 6
T2aN0M0APE ≥10 <20Gleason ≤ 6
T2aN0M0APE <20Gleason 7
T2bN0M0APE <20Gleason ≤ 7
T2bN0M0APE XGleason X
IIBT2cN0M0Cualquier APECualquier Gleason
T1–2N0M0APE ≥20Cualquier Gleason
T1–2N0M0Cualquier APEGleason ≥8
IIIT3a–bN0M0Cualquier APECualquier Gleason
IVT4N0M0Cualquier APECualquier Gleason
Cualquier TN1M0Cualquier APECualquier Gleason
Cualquier TCualquier NM1Cualquier APECualquier Gleason

APE = antígeno prostático específico.
aReproducido con permiso del AJCC: Prostate. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 457-68.
bCuando el APE o el Gleason no están disponibles, los grupos se deben determinar mediante el estadio T y el APE o Gleason según su disponibilidad.

Bibliografía
  1. Oesterling JE, Martin SK, Bergstralh EJ, et al.: The use of prostate-specific antigen in staging patients with newly diagnosed prostate cancer. JAMA 269 (1): 57-60, 1993.  [PUBMED Abstract]

  2. Huncharek M, Muscat J: Serum prostate-specific antigen as a predictor of radiographic staging studies in newly diagnosed prostate cancer. Cancer Invest 13 (1): 31-5, 1995.  [PUBMED Abstract]

  3. Oesterling JE, Brendler CB, Epstein JI, et al.: Correlation of clinical stage, serum prostatic acid phosphatase and preoperative Gleason grade with final pathological stage in 275 patients with clinically localized adenocarcinoma of the prostate. J Urol 138 (1): 92-8, 1987.  [PUBMED Abstract]

  4. Daniels GF Jr, McNeal JE, Stamey TA: Predictive value of contralateral biopsies in unilaterally palpable prostate cancer. J Urol 147 (3 Pt 2): 870-4, 1992.  [PUBMED Abstract]

  5. Schuessler WW, Pharand D, Vancaillie TG: Laparoscopic standard pelvic node dissection for carcinoma of the prostate: is it accurate? J Urol 150 (3): 898-901, 1993.  [PUBMED Abstract]

  6. Stone NN, Stock RG, Unger P: Indications for seminal vesicle biopsy and laparoscopic pelvic lymph node dissection in men with localized carcinoma of the prostate. J Urol 154 (4): 1392-6, 1995.  [PUBMED Abstract]

  7. Fournier GR Jr, Narayan P: Re-evaluation of the need for pelvic lymphadenectomy in low grade prostate cancer. Br J Urol 72 (4): 484-8, 1993.  [PUBMED Abstract]

  8. Smith JA Jr, Scardino PT, Resnick MI, et al.: Transrectal ultrasound versus digital rectal examination for the staging of carcinoma of the prostate: results of a prospective, multi-institutional trial. J Urol 157 (3): 902-6, 1997.  [PUBMED Abstract]

  9. Gerber GS, Goldberg R, Chodak GW: Local staging of prostate cancer by tumor volume, prostate-specific antigen, and transrectal ultrasound. Urology 40 (4): 311-6, 1992.  [PUBMED Abstract]

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  11. Schiebler ML, Yankaskas BC, Tempany C, et al.: MR imaging in adenocarcinoma of the prostate: interobserver variation and efficacy for determining stage C disease. AJR Am J Roentgenol 158 (3): 559-62; discussion 563-4, 1992.  [PUBMED Abstract]

  12. Consensus conference. The management of clinically localized prostate cancer. JAMA 258 (19): 2727-30, 1987.  [PUBMED Abstract]

  13. Schiebler ML, Schnall MD, Pollack HM, et al.: Current role of MR imaging in the staging of adenocarcinoma of the prostate. Radiology 189 (2): 339-52, 1993.  [PUBMED Abstract]

  14. Jewett HJ: The present status of radical prostatectomy for stages A and B prostatic cancer. Urol Clin North Am 2 (1): 105-24, 1975.  [PUBMED Abstract]

  15. Prostate. In: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 457-68. 

  16. Montie JE: Staging of prostate cancer: current TNM classification and future prospects for prognostic factors. Cancer 75 (7 Suppl): 1814-1818, 1995.