In English | En español
¿Prequntas sobre el cáncer?

Melanoma ocular uveal: Tratamiento (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 17 de mayo de 2013

Información general sobre el melanoma ocular uveal



El melanoma ocular es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del ojo.

El melanoma ocular comienza en la mitad de las tres capas de la pared del ojo. La capa exterior incluye la esclerótica blanca (la "parte blanca del ojo") y la córnea transparente en la parte frontal del ojo. La capa interna tiene un revestimiento de tejido nervioso que se llama retina, que es un sensor de la luz y envía imágenes a través del nervio óptico hacia el cerebro.

La capa del medio donde se forma el melanoma ocular, se llama úvea o conducto uveal, y tiene tres partes:

Iris

El iris es la parte con color en el frente del ojo (el "color del ojo"). Se puede observar a través de la córnea transparente. La pupila está en el centro del iris y cambia de tamaño a fin de dejar entrar más o menos luz. El melanoma ocular del iris crece lentamente y con muy poca frecuencia se disemina hasta otras partes del cuerpo.

Cuerpo ciliar

El cuerpo ciliar es un anillo de tejido de músculo fibroso que cambia el tamaño de las pupilas y la forma de la lente. Esta se encuentra detrás del iris. Los cambios en la forma de la lente le permiten al ojo enfocar. El cuerpo ciliar también produce el líquido claro que llena los espacios entre la córnea y el iris. El melanoma ocular del cuerpo ciliar a menudo es más grande y es más probable que se disemine hasta otras partes del cuerpo que el melanoma ocular del iris.

Coroides

La coroides es una capa de vasos sanguíneos que traen oxígeno y nutrientes al ojo. La mayoría de los melanomas oculares comienzan en la coroides. El melanoma ocular de la coroides a menudo es más grande y es más probable que se disemine hasta otras partes del cuerpo que el melanoma ocular del iris.

Ampliar
Anatomía del ojo; el dibujo de dos paneles muestra la parte interior y exterior del ojo.  El panel de arriba muestra el exterior del ojo con  el párpado, la pupila, la esclerótica y el iris; el panel de abajo muestra el interior del ojo con la córnea, la lente, el cuerpo ciliar, la retina, la coroides, el nervio óptico y el humor vítreo.
Anatomía del ojo; se muestra el exterior e interior del ojo con la esclerótica, la córnea, el iris, el cuerpo ciliar, la coroides, la retina, el humor vítreo y el nervio óptico. El humor vítreo es un líquido que rellena el centro del ojo.

El melanoma ocular es un cáncer poco común que se forma a partir de las células que producen melanina en el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Es el cáncer del ojo más frecuente en los adultos.

Tener edad avanzada y piel clara pueden aumentar el riesgo de melanoma ocular.

Todo lo que aumenta el riesgo de padecer de una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que usted va a padecer de cáncer, no tener factores de riesgo no significa que usted no va a padecer de cáncer. Consulte con su médico si piensa que puede estar en riesgo.

Los factores de riesgo para el melanoma ocular son los siguientes:

  • Tener piel clara que incluye las siguientes características:
    • Piel clara en la que se forman pecas o se broncea fácil, no se broncea o se broncea mal.
    • Ojos de color azul, verde o de otros colores claros.
  • Tener edad avanzada.
  • Ser de piel blanca.

Entre los signos posibles de melanoma ocular se incluyen visión borrosa o una mancha oscura en el iris.

Es posible que el melanoma ocular no ocasione síntomas tempranos. Algunas veces este se identifica durante un examen ocular periódico cuando el médico dilata la pupila y examina el ojo. El melanoma ocular u otras afecciones pueden causar los siguientes síntomas. Consulte con su médico si tiene alguno de los problemas siguientes:

  • Visión borrosa u otro cambio en la vista.
  • Cuerpos flotantes (manchas que se mueven en su campo de visión) o relámpagos de luz.
  • Una mancha oscura en el iris.
  • Cambios en el tamaño o la forma de la pupila.
  • Cambio en la posición del globo ocular en la cuenca del ojo.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el melanoma ocular, se usan pruebas que examinan los ojos.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para revisar el estado general de salud e identificar cualquier signo de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca extraña. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.

  • Examen de los ojos con pupilas dilatadas: examen del ojo para el que se dilata la pupila (se agranda) usando gotas para ojos medicadas, que le permitan al médico observar la retina a través del lente y la pupila. Se examina el interior del ojo, incluso la retina y el nervio óptico.Se pueden tomar fotografías durante cierto tiempo para llevar un registro de los cambios en el tamaño del tumor. Hay varios tipos de exámenes del ojo:
    • Oftalmoscopia: examen del interior de la parte posterior del ojo para revisar la retina y el nervio óptico mediante una lupa pequeña y una luz.
    • Biomicroscopia con lámpara de hendidura: examen del interior del ojo para revisar la retina, el nervio óptico y otras partes del ojo mediante un haz de luz fuerte y un microscopio.
    • Gonioscopia: examen de la parte anterior del ojo, entre la córnea y el iris. Se usa un instrumento especial para observar si está bloqueada el área donde drena el líquido fuera del ojo.

  • Examen ecográfico del ojo: procedimiento en el que se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos internos del ojo y se crean ecos. Se utilizan gotas para adormecer el ojo y se coloca con suavidad en su superficie una sonda que envía y recibe ondas sonoras. Los ecos forman una imagen del interior del ojo y se mide la distancia desde la córnea hasta la retina. La imagen, que se llama ecograma, se observa en el monitor de la ecografía.

  • Biomicroscopía ecográfica de alta resolución: procedimiento para el que se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos internos del ojo y se crean ecos. Se utilizan gotas para adormecer el ojo y se coloca con suavidad en su superficie una sonda que envía y recibe ondas sonoras. Los ecos forman una imagen más detallada del interior del ojo que una ecografía común. Se revisa el tamaño, la forma y el grosor del tumor, y se verifica si hay signos de que el tumor se diseminó hasta el tejido cercano.

  • Transiluminación del globo ocular y el iris: examen del iris, la córnea, la lente y el cuerpo ciliar en el que se coloca una luz, ya sea en el párpado superior o el inferior.

  • Angiografía con fluoresceína: procedimiento para observar los vasos sanguíneos y el flujo sanguíneo en el interior del ojo. Se inyecta un tinte anaranjado fluorescente (fluoresceína) en un vaso sanguíneo del brazo. A medida que el tinte recorre los vasos sanguíneos del ojo, una cámara especial toma imágenes de la retina y la coroides para encontrar áreas bloqueadas o con fugas.

Con muy poca frecuencia se necesita una biopsia para diagnosticar un melanoma ocular.

Una biopsia es la extracción de células o tejidos para que un patólogo las pueda observar bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. En general, no es necesaria una biopsia del tumor para diagnosticar un melanoma ocular. Una biopsia puede dañar el ojo o diseminar el tumor desde el interior del ojo hasta fuera del ojo. Con muy poca frecuencia se necesita una biopsia del tumor para obtener un diagnóstico. El tejido que se extrae durante una biopsia o una cirugía para extirpar el tumor se puede revisar para obtener más información sobre el pronóstico y las mejores opciones de tratamiento.

Se realizan las siguientes pruebas en la muestra de tejido:

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El aspecto de las células del melanoma bajo un microscopio.
  • El tamaño y el grosor del tumor.
  • La parte del ojo donde está el tumor (iris, cuerpo ciliar o coroides).
  • Si el tumor se diseminó dentro del ojo o hasta otras partes del cuerpo.
  • Si hay ciertos cambios en los genes relacionados con el melanoma ocular.
  • La edad y salud general del paciente.
  • Si el tumor recidivó (volvió) después del tratamiento.